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martes, 1 de noviembre de 2016



¿No os ha pasado alguna vez que, aunque tenéis un montón de libros sin leer, nunca podéis decantaros por uno de ellos? Yo llevo unos cuantos meses de esta guisa. Tengo millares de libros pendiente (menuda hipérbole me he marcado, porque tampoco son tantos), pero no me decido por uno solo, porque si por mí fuera, me leí todos a las vez aunque eso es prácticamente imposible e insoportable (todo hay que decirlo).

La cosa es que, desde que empecé la universidad el pasado mes de septiembre, me propuse a leerme todos esos libros que he tenido apartado durante tanto tiempo: bien cogiendo polvo o bien ocupando sitio en mi libro electrónico. Así que, cogí este aparato inteligente aunque sea más fan de pasar las hojas a medida que avanza el relato, y me fue a los últimos libros de la estantería, es decir, a los primeros que metí cuando adquirí el libro electrónico.

La verdad es que no me acordaba de mi vieja amiga Lauren Kate, cuya saga llamada «Oscuros» dejé a medias dado que sólo tengo en papel hasta el tercero de ellos. Así que, le di un nuevo voto de confianza y me comencé «La traición de Natalie Hargrove», sin saber de qué iba, cuál era su sinopsis, nada. Iba con la mente totalmente en blanco, aunque en seguida se me “petó” por culpa de los entresijos y, algunas veces, de los sinsentidos de este libro.

Os resumo como buenamente pueda sin cometer ningún “spoilecidio” que soy muy experta como bien sabéis: Natalie es una guapa joven que aspira nada más que en convertirse en la reina del baile de su curso. Digamos que tiene un novio que ella considera ideal y al que quiere como su rey del baile. En definitiva, va todo sobre cómo una adolescente hormonada y conocida por todo su instituto prepara su candidatura para reina del baile. Pero, un trágico accidente lo cambia todo repentinamente…

He de confesaros que al principio, estuve a punto de dejar de leer. Me he acostumbrado a una escritura mucho más detallada y, ciertamente más profunda, y quizás por eso me chocó tanto el lenguaje jovial y despreocupado de Kate. Además, leer como una adolescente está obsesionada por un baile y sólo aspira a eso, me ponía realmente nerviosa. No es hasta ese “trágico accidente” cuando realmente sentí ganas de seguir leyendo el libro, que aunque cambia su tónica mínimamente, tampoco dejan a un lado el dichoso baile.

Después de este libro, me leí «La última lágrima» también de esta escritora y, aunque tenga un carácter más fantasioso que el anterior, me llegó a enganchar más que la historia de Natalie. Yo os recomiendo los dos, porque siempre hay que darle un voto de confianza a la literatura juvenil aunque no sea lo que leamos normalmente o haga años que no lees un libro de este género.

Nada más os digo, bueno, sí, que el final del libro no os dejará indiferente a ninguno. Ya me lo diréis por los comentarios si llegáis a leerlo.

PD: ¡No os obsesionéis con cosas sin sentidos y aspirad a ser más que la reina de un baile!



jueves, 15 de septiembre de 2016



Siempre decimos que la lectura es bueno fomentarla desde niños, pero, seguramente, mucho de nosotros no conozcamos libros o historias dedicadas enteramente para ellos (quitando los clásicos Disney o las lecturas “obligatorias” del colegio). Yo no soy un claro ejemplo de lectura infantil, pues he leído pocas cuando era una niña, contando las dichas anteriormente junto a algunos libros de «Kika Superbruja» y, por supuesto, la pequeña trilogía que hoy os presento.

Quizás me aventure a haceros algún día un pequeño top de lectura dedicada enteramente para niños, pues, aunque de pequeña haya leído pocas, gracias a tener una hermana pequeña, me he leído varios libros de «Junie B. Jones», de «Bat Pat» y de «Tea Stilton». Y creedme cuando os digo que entretenidos son un rato y los niños aprenden cosas tan básicas como comportarse en clase con la ayuda de Junie o dejar volar la imaginación con el simpático murciélago o las chicas del Club de Tea.

Volviendo al tema que hoy nos ocupa, he de admitiros que estos libros me los he leído tanto (incluso actualmente) que tengo la mayor parte de las páginas gastadas. El primero de ellos, me lo regalaron cuando cumplí once años y, desde entonces, ha llovido bastante. Cuando lo leí me gustó tanto, que cambié en el último momento la carta para los Reyes Magos para meter los otros dos y así tener la trilogía completa.


Bajo mi punto de vista, «Fairy Oak» no sólo encanta por el tema fantástico que a mí particularmente me encanta. Sino porque las protagonistas de esta trilogía son dos niñas que no superan los trece años de edad. Pero, sin lugar a dudas, lo que más llama la atención de estas obras es que son narradas por el hada niñera de ambas, conocida comúnmente como Felí, pues su verdadero nombre se trata de un trabalenguas que usan para confundir a las personas. Pues, como dice el hadita, si una persona (ya sea mágica o sin magia) dice el nombre completo de un hada, esta deberá acatar sin queja alguna aquello que le pidan.

Como os he adelantado, la trilogía se basa en la historia de dos niñas, exactamente gemelas: Pervinca y Vainilla. Ambas son las sobrinas de Lala Tomelilla, una famosa bruja de la luz, quien espera que las niñas hereden sus poderes de brujas, a los cuales Dalia renegó al casarse con Cícero, el padre de las gemelas. Vi y Babú han convivido con Felí desde que nacieron y, por lo tanto, conocen la magia al igual que el resto de habitantes de Fairy Oak. Pues, en la ciudad del “roble encantado”, brujas, magos y sin magia (que es como denominan a los no mágicos) viven en paz y armonía desde hacía ya muchos años.

He de admitir que «Fairy Oak» apareció en el momento justo del culmen de la magia, por decirlo de alguna manera. La autora de esta trilogía también puso su granito de arena en «W.I.T.C.H.», nombre que seguramente os suene a muchos de mi quinta, porque ese quinteto de brujitas protagonizó la sensación de aquellos años. Yo recuerdo que la mayoría de mis amigas iban con agendas de esa serie, muñecas, útiles para clase y un millar de cosas más. También, cómo no, estaba nuestro querido Harry Potter, que para mi gusto siempre parece estar de moda. Y, también las aventuras de Kika Superbruja. En definitiva, la magia estaba presente en la mayor parte de la literatura juvenil o infantil y, al menos yo pienso que eso es una gran ayuda para alimentar la imaginación del niño.

En definitiva, si tenéis algún hermano pequeño, primo, sobrino o incluso hijo, no dudéis en comprarle esta trilogía, no sólo dejará volar su imaginación con las gemelas, sino que también conocerá cosas tan vitales como la amistad, el cariño, el primero amor y, sobre todo, la unión que puede existir entre hermanos o miembros de una propia familia y, amigos lectores, eso sí que es magia.


miércoles, 14 de septiembre de 2016



Siempre me ha parecido bastante interesante el tema de los extraterrestres; pero, aun así, consideró que esta bastante trillado hoy por hoy. No es algo que me de grima, ni nada parecido. Y la verdad es que no me importa ver alguna película sobre extraterrestres, o leer un libro, o ver una serie. Hay tantos tipos de extraterrestres, que no es fácil establecer una similitud entre todos ellos. Por ejemplo, los extraterrestres de «La quinta ola» no son bichos raros, con tentáculos, o pequeños, como ET. Sin embargo, no puedo desvelar absolutamente nada de este tipo de ser que invade la Tierra de la novela de ficción «La quinta ola».

«La quinta ola» no es un libro magnífico. Tiene la típica trama de extraterrestres que invaden la Tierra porque quieren hacerse con el control, por alguna razón que no suelen explicar a los humanos, porque lo único que quieren es el exterminio de estos. Y, aún así, consiguió engancharme desde la primera página. Cassie, la protagonista, te introduce en la historia, ya que desde que empieza, los extraterrestres ya han llegado con su nave. Porque, si, todos extraterrestres tienen naves enormes. Como por ejemplo, la de la película «Independence day». Esa es una de las características más sonadas de las invasiones extraterrestres: las naves en las que llegan.

Como he dicho, no es un libro que tengas que leer en tu vida porque si no no te sientes completo. Al contrario, puedes prescindir de él. Pero si te «mola» este tipo de historias de la invasión de la Tierra por parte de otros seres vivos que conviven en el universo, este libro tienes que leerlo.

Desde hace poco me he vuelto muy crítica con la manera de escribir de los autores más famosos. Hasta hace un mes, aproximadamente, nunca me había topado con un libro que estuviera tan mal estructurado, o que al autor o autora se le fuera la pinza a la hora de escribir. Sinceramente, he leído libros de personas de mi edad que escriben mejores que grandes autores reconocidos mundialmente.

Pero este no es el caso de Rick. La verdad es que me gusta bastante la manera de plasmar una historia tan trillada en una obra tan interesante, con sus secretos y novedades por descubrir. Principalmente me gusta porque su manera de escribir es amena, sobre todo a la hora de leer, cuando las horas vuelan mientras te sumerges en un buen libro. Y no puedo esperar a poder leer los siguientes dos libros de esta trilogía. Me muero por saber qué ocurre con Cassie.

La protagonista parece más valiente de lo que aparenta. Ha tenido que sobrevivir a ciertas desgracias que han sido producidas desde la llegada de los Otros, como se les denomina a los extraterrestres en «La quinta ola», y tales desgracias solo han hecho que se vuelva más fuerte de lo que era antes de que todo comenzará, antes de la llegada de los Otros.

Conocí el libro hace bastante tiempo, pero hasta hace unos meses no he tenido la oportunidad de leerlo. Lo conocía incluso antes de saber que se iba a realizar una adaptación cinematográfica, con algunos actores conocidos. Así que, hasta que no pude leer el libro, no vi la película. Y, bueno, sólo decir que la calidad que tiene un libro no la tiene una película ni de lejos, por muy bien que se haga. Aun así, no está mal del todo, pero después de haber leído el libro y conocer la verdadera historia que ha motivado a hacer una adaptación, me decanto más por el libro, por supuesto.

Cassie Sullivan es interpretada por una actriz juvenil que, a pesar de haber entrado en la industria cinematográfica demasiado joven, ha seguido su curso dentro de esta industria. He visto numerosos filmes en los que aparece dando vida a cualquier personaje, y la verdad es que se le da muy bien. No obstante, Chloë Grace Moretz no es una de mis actrices favoritas. No le quito mérito a sus trabajos, pero tampoco la tengo en la cima de las que yo considero como mejores actrices.




Me parece gracioso que, para una vez que el protagonista masculino no es ni rubio ni tiene los ojos verdes o azules, el actor que interpreta a Evan Walker tiene los ojos verdes. Para una vez que lo tiene fácil para elegir el físico de un actor para un papel, cambian algo que es tan sencillo de exponer. O, al menos, a mí me lo parece. De todas maneras, Alex Roe no me disgusta como Evan, pero, como ocurre usualmente, nuestra mente no coincide con la imaginación del escritor.



Si os atraen los temas de invasión del mundo, probablemente este sea vuestro libro. Aun así, os aconsejo que le deis una oportunidad, porque merece la pena leerlo.



lunes, 5 de septiembre de 2016

 


«Nerve» es uno de esos libros que tenía pendiente para leer, y hasta hace poco no he tenido la oportunidad de comenzarlo. Y, voy a ser sincera: no es un libro espectacular, para nada. Si es verdad que Jeanne Ryan lleva a cabo una obra bastante fuera de lo común, sobre un juego online que somete a ciertos jugadores a diferentes retos que tienen que llevar a cabo si quieren conseguir una serie de «regalos» que les aportará «Nerve».

Como ya he comentado, es bastante simplón. No es una obra que tengas que leer obligatoriamente en tu vida, pero si que es un libro interesante en cuanto a lo referente a la trama, que se concentra en torno a Internet y todo lo referente a ello. Me ha gustado, y por eso lo recomiendo, debido a esa razón, ya que «Nerve» utiliza todo lo que se encuentra en Internet para poner unos retos u otros, e, incluso, para obligarle a seguir jugando con algunas amenazas bastante graves. Y por eso me parece interesante, debido a que la mayoría de las personas suelen poner todo lo que ocurre en sus vidas en Internet.

La protagonista, Vee, no llega a resaltar del todo a lo largo del libro. Tampoco es un personaje que puedas decir que «mola». Bajo mi opinión, Jeanne no ha hecho una gran protagonista, ya que esta es más simplona que, incluso, el libro. No destaca, tampoco hace nada fuera de lo normal para ganarse el papel de protagonista. Eso es lo que menos me ha gustado del libro: Vee. Porque no es un personaje que llame mucho la atención. Aunque, sí, algo valiente si que es ya que los retos que realiza a lo largo del libro son algo arriesgado. Pero, dentro de lo normal, pasaría desapercibida sin problemas.

Hace bastante que me enteré sobre la noticia de que se iba a adaptar en el cine. Antes de verla, prefería leer el libro y hasta que no lo tuve en mis manos no decidí comenzarlo. Y, ya que lo he terminado, me encantaría ver la película lo más pronto posible, porque el libro me ha dejado con ganas de saber como Emma Roberts lleva a cabo este personaje, que, desde mi punto de vista, es el más fácil que ha podido representar durante todos lo años que lleva siendo actriz.


Otro actor que también hace un papel protagonista en la adaptación de «Nerve» es Dave Franco. Si no sabéis quién es al deciros el nombre, seguro que lo conocéis de películas como «Ahora me ves»«Malditos vecinos». Tampoco Ian, el personaje que interpreta Dave, me parece una figura fuera de lo normal, que llame mucho la atención.


No puedo opinar si han hecho un buen trabajo con la película, ya que no he tenido la oportunidad de verla. Al mirar el adelanto, me he dado cuenta que han cambiado la mayor parte del libro, incluso hasta cuando Ian y Vee se conocen. Aunque el libro no me ha parecido espectacular, os recomiendo que leáis porque una cosa si que es verdad: hay que tener cuidado con todo lo que se ponga en Internet ya que pueden utilizar todo lo que publiquéis en vuestra contra.


lunes, 29 de agosto de 2016



Si hay un libro que estaba deseando empezar, incluso sin conocer muy bien cuál era la historia, ese era «Corazón de mariposa». Además de tener una vaga idea de qué iba el libro, tampoco tenía idea de que la escritora fuera española, y que el libro contara la historia de una chica de diecinueve años con una enfermedad: la anorexia. Cuando comencé el libro y me enteré que era sobre esa enfermedad, me dio incluso más curiosidad por seguir leyendo.

Además de mi curiosidad por leer un libro fuera de lo común para mí, que trata sobre una enfermedad, que, por desgracia, está a la orden del día, lo que más quería saber era como se desenvolvía la autora. Hasta que no acabe con la última página, no me dediqué a buscar información sobre Andrea Tomé, y descubrí, bajo mi sorpresa, que había sufrido la misma enfermedad que la protagonista, Victoria, relata durante todo el libro. Entonces entendí por qué describía con exactitud los pensamientos que, probablemente, tenga una enferma de anorexia. Tuve una ligera idea de que podía ser eso, que ella fuera anoréxica, sin embargo, decidí centrarme en el libro, en la historia que se trata y en la buena calidad de la autora, a pesar de tener apenas diecinueve años.

«Corazón de mariposa» es de los típicos libros que apunto en un cuaderno para dejarlos pendientes y empezarlos en algún momento. Recuerdo que cuando lo empecé, hace un par de semanas, no tenía ganas de leer ningún libro de los que tengo en mi estantería sin leer, así que comencé «Corazón de mariposa». Puede que leyera la sinopsis hace muchísimo tiempo, de estos momentos en los que me meto en las librerías, me pongo a leer resúmenes de libros y los apunto en mi cuaderno para tener material por si me da por empezar libros que no tengo en físico, o que me gustaría tener alguna vez. Y sé que leí, en algún momento, de qué trataba «Corazón de mariposa», pero no lo tenía en mente cuando lo comencé, así que fue una total sorpresa saber que la protagonista, que en el principio del libro está en un hospital por causas ajenas (o a lo mejor no tan ajenas) a la anorexia, estuviera enferma con este trastorno que ataca a demasiadas adolescentes en estos tiempos. 

Aunque me gustaba bastante, había momentos en que prefería dejarlo. Entiendo que «anorexia» es una enfermedad muy grave, donde la persona deja de comer porque se ve gorda incluso con cuarenta kilos. Eso fue lo que más me impactó: la protagonista pesaba treinta y cinco kilos con trece años, y ella creía que su figura era perfecta y como debería ser, y que los demás estaban gordos. Leer como una persona no está feliz con su cuerpo me hace pensar en los temas de hoy en día: las modelos. No digo que estén todas anoréxicas, pero, independientemente de lo que digan muchas personas, estar demasiado delgada y que se te marquen numerosos huesos del cuerpo (como muchas modelos que he visto en revistas o desfiles de moda) no tiene que ser para nada sano, y por supuesto las figuras parecen demasiados esqueléticas como para que no haya preocupación. Así que, probablemente todos esos pensamientos de «estoy demasiado gorda, voy a dejar de comer» es fruto de todas esas exigencias a las modelos, donde se les piden que estén lo más delgadas posibles, y como las adolescentes quieren parecerse a personas que están en su vida directa o indirectamente, pues caen en la trampa.

No hace mucho vi un capítulo de una serie animada que, por supuesto, todos conoceréis, aunque no hayáis visto ni un capítulo: «Los Simpsons». En este capítulo, Lisa, la hija mediana de Marge y Homer, sufre un episodio donde sus amigas del colegio se burlan de ella porque, según ellas, Lisa tiene el culo gordo, y ella coge un complejo por culpa de sus «amigas». Incluso, desde mi punto de vista, hay una gran crítica en este episodio a la sociedad donde las tallas de las tiendas son minúsculas, y las modelos de las pasarelas se ven desganadas y sin fuerzas. Lo que me da para pensar que no solo las modelos son las que influyen en estos trastornos por culpa de una figura sin una pizca de grasa, también influye mucho que las personas se metan con su cuerpo. 

Leer «Corazón de mariposa» me ha hecho ver la vida desde la perspectiva desde una anoréxica, y me ha dolido ver cómo se machacaba tanto con su cuerpo, como sino fuera perfecta con cincuenta kilos, o sesenta, o setenta. Creo que este libro es bastante bueno en enseñarte que debes pensar más en tu salud, y menos en tener una figura envidiable por los demás. 



lunes, 15 de agosto de 2016



He de reconocerlo: John Green me ha inspirado con sus libros. Todos y cada uno de los que he leído. Primero, me hizo llorar con «Bajo la misma estrella». Después, me hizo reír y estar en vilo con «Ciudades de papel». Y, al leerme «El teorema Katherine» y «Buscando a Alaska», he llegado a una conclusión: Green es uno de estos escritores que nunca voy a dejar de leer, porque, o bien te hace llorar o te hace reír de la emoción. Aunque no es mi escritor favorito, bien podría serlo. Sus frases sabias hacen que sus libros tengan más sentido. 




«Ciudades de papel» no fue el libro por el que conocí a este gran autor, pero bien podía haberlo sido. Cuando leí «Bajo la misma estrella», justo en el momento del «boom» de esta obra, pensé que, si todos sus libros eran de esa manera, no volvería a leer ninguno más. Sin embargo, el siguiente en encandilarme con su aura de misterio y su grado de humor, fue «Ciudades de papel».

Además de emocionarme con cada palabra que Green ha plasmado en este libro, y en todos los demás, me ha enseñado más que ningún otro autor. No os voy a recomendar este libro por que a mi me ha gustado, sino por lo que aprendes cuando lees alguna obra de Green. 

Antes de seguir comentado más sobre este libro, voy a hacer un paréntesis. Sé que muchos rehúsan de leer alguna obra de Green porque el libro que lo hizo famoso fue «Bajo la misma estrella». La mayoría de las personas que no pretenden leerlo, estoy segura que te dicen: «no voy a leer un libro sobre cáncer». Pero ahí está el problema: no va sobre cáncer. Al menos, no del todo. Sí, la protagonista tiene cáncer. Pero, ¿no es esa la realidad? Por desgracia, esa enfermedad existe. Y ese libro me demostró la fortaleza que puede llegar a tener una persona, luchando contra esa horrible enfermedad que se lleva a tantas personas. Si no queréis leeros «Bajo la misma estrella», perfecto, no os voy a juzgar. Pero no pongáis ese tipo de excusas. Aún así insisto: no solo va de cáncer. Merece la pena leerlo por la lección que da.

«Ciudades de papel» es todo lo contrario a «Bajo la misma estrella». Aunque coincide en bastantes cosas, éste tiene un tono de humor, y no es para estar todo el tiempo emocionándote por lo que ocurre. Es, por así decirlo, «más tranquilo». Sin embargo, lo que me atrajo no fue que fuera el mismo escritor, porque no quería estar todo el tiempo con los vellos como escarpias. Lo que me impulsó a leerlo fue el aura de misterio que conlleva ese libro. Te haces una sola pregunta durante todo el libro: ¿dónde está Margo? Te metes tanto en la trama, que, al final, acabas siendo Quentin y estás desesperado por encontrar una pista de la desaparición de Margo Roth Spiegelman. Y, así, encontrarla a ella.

Esta obra está llena de misterio. En cuanto Margo desaparece, piensas: ¿por qué se ha ido? Y, entonces, es cuando te das cuentas que quieres entender el por qué de la desaparición, y, además, entender a Margo y sus razones para marcharse de la comodidad de su casa.

Aunque no recuerdo cuando leí este libro (creo que fue hace dos veranos), puede que sea el libro que ha permanece en mi mente. No evoco todo, con exactitud, lo que ocurre en esta obra, pero si recuerdo bastantes partes. Probablemente, mi parte preferida sea cuando Quentin encuentra una pintada en una pared con las palabras:  «IRÁS A LAS CIUDADES DE PAPEL Y NUNCA VOLVERÁS». Aunque es la parte en la que le da sentido al libro, no fue por eso por lo que se convirtió en mi parte preferida. Y es que es, en ese momento, donde comienza el real misterio del libro.


Hasta que no leí le libro, no sabía que significa «ciudades de papel». Me gustaría saber cómo se le ocurrió a Green hacer un libro sobre las ciudades de papel. No, el libro no es muy elaborado, porque el escritor no es Georger RR Martin, pero es curioso que se le ocurriera una historia a partir de las ciudades de papel.

Al enterarme que iban a hacer una adaptación cinematográfica, me emocioné muchísimo. Y, después de que confirmaran que Cara Delevingne iba a interpretar a Margo, me puse mucho más contenta. Cara tiene ese estilo salvaje que identifica a Margo. Y me gustó bastante cuando la vi representar a este personaje tan peculiar. Fue, sin lugar a dudas, la que más destacó en la película. Que Margo tuviera una personalidad parecida (sino igual) a la suya le hizo el trabajo mucho más fácil.



Espero que leáis este libro. Y también espero que encontréis vuestro milagro. Porque, como bien dice John Green al principio del libro: «Supongo que a cada quien le corresponde un milagro». 



lunes, 1 de agosto de 2016




Es bastante probable que estos libros os parezcan lo más común que se puede despachar. Por muy loca que me vuelvan las historias de amor, no es lo único a lo que dedico en mis horas de lecturas. Sin embargo, siempre me suele atraer algún libro sobre historietas de las que sueles conocer el final incluso antes de empezar a leerlo. 

Hace mucho descubrir a esta autora, Abbi Glines, y, aunque al leer las sinopsis de los libros y darme cuenta que sus libros son típicos de la literatura juvenil, no me importó darle una oportunidad. Y, bueno, para qué mentir, se ha convertido en mi autora favorita. Algunos pensará: ¿por qué, si tu misma has dicho que sus libros son lo más común que se puede leer? Lo he dicho porque no voy a mentir: Abbi Glines se centra en historias de amor no muy complejas, que tienen altibajos. Y, aún así, me meto tan de lleno en esas historias de amor que las encuentro mucho más que interesante. 

Estos no fueron los primeros libros que leí de Abbi Glines, y tampoco serán los últimos. Espero que Abbi Glines nunca deje de escribir libros, ya que siempre tendrá una lectora fiel en mi persona.
Tengo algo que confesar: no seguí el orden de estos libros. Por alguna extraña razón, al leer las sinopsis de ambos libros, «El chico malo» y «Si fueras mio», empecé por la segunda parte de los dos libros que narran las historias de Beau Vincent, Ashton , Lana McDanield Y Swayer Vincent. «Si fueras mío» fue la segunda parte a la que no pude resistirme. 


Por lo visto, la historia de Lana y Swayer me atrajo mucho más que la de Beau y Ashton. Pero, aún así, voy a comentaros lo que me parecen esos libros en orden.

Desde un principio, Ashton me pareció una chica bastante odiosa (puede que sea por el papel que tiene en «Si fueras mío»). Parece una barbie: rubia, con ojos verdes, tan guapa que atrae a los chicos. Y, aunque esa suela ser la descripción de la mayoría de las protagonistas femeninas de los libros de literatura, Ashton se ha llevado la palma, desde mi punto de vista, en ser uno de los personajes literarios que peor me caen. 

Beau, en cambio, no me pareció tan «odioso», y, por muy dulce que sea, Swayer es el primero que me conquistó. Al leerme el libro, comprendí bastantes cosas que no entendía ya que mi lectura comenzó por el segundo; de todas maneras, no es complicado cogerle el truquillo ya que desde un primer momento te explica de qué va, y como se unen ambos libros. 

Estaba deseosa de tener algún libro en físico de mi escritora favorita, así que pedí ambos, los primeros en salir en español, de regalo de Reyes. Y, esta vez, si que seguí el orden, aunque estaba deseosa de comenzar «Si fueras mío». «El chico malo» me gustó, no tanto como lo hizo la segunda parte, pero, quitando lo insoportable que me parecía Ashton, me resultó tolerable. No me fascinó, pero como es un libro de Abbi Glines, no le hice ningún desprecio.

Al terminarlo, me pareció, dentro de lo que cabe, que no fue uno de los mejores libros de Abbi, así que no lo he vuelto a leer. 

Una vez que comencé el segundo, me sentía con muchísimas ganas de seguir leyendo, como si no supiera de qué iba el libro, qué iba a ocurrir, cómo se desarrollaría la historia. Fue como si lo leyera por primera vez, y así han sido las siguientes cinco siguientes veces que lo he releído. Si lo leéis, probablemente penséis: «¿cómo puede ser su libro favorito?». Siendo sincera, yo tampoco lo sé; lo único que no puedo evitar es no sentir esa emoción una y otra vez cada vez que empiezo a leerlo. Tiene algo, que todavía, después de cinco veces, no entiendo qué es; pero quiero averiguarlo: me gustaría saber que es lo que tanto me atrae de este libro. 

Aunque no seáis fanáticos de los libros de la literatura juvenil, pienso que deberíais leer algo de vez en cuando; meterte en historias que, por mucho que no sean reales, se asemejan a la realidad mucho más que los libros de fantasía. Abbi es mi autora preferida, y os invito a leer alguno de sus libros, que, aunque no os parezcan impresionantes, pueden sumergiros en vidas donde no todo es perfecto; sus personajes sufren tanto que a veces no puedes evitar sentir su sufrimiento. 

Espero que disfrutéis tanto de este libro como yo lo he hecho durante cinco veces. 


viernes, 29 de julio de 2016


Últimamente me he dado cuenta de que prácticamente todos los blogs de literatura que frecuento son bastante extremistas con respecto a la literatura juvenil. Por un lado, están aquellos fervientes protectores de los escritos para adolescentes (que, ojo, no tienen por qué ser para tales) y, por el otro, están aquellos que llegan a “humillar” a los lectores de este tipo de literatura. Para empezar, me gustaría aclarar que yo me considero neutral en esta particular "guerra".

La literatura juvenil, como bien indica su nombre, está basada en aspectos de la adolescencia o cuyos protagonistas se comprenden dentro de este conjunto. Realmente y como adolescente que aún pueda considerárseme, dejé este tipo de literatura hace ya varios años. Pero no por ese miedo que parece sentir todo el mundo -el miedo a ser criticado-; ni mucho menos. Simplemente, llegado a un punto de mi vida, me apetecía leer escritos más “para adultos”. ¿Por qué? Yo creo que la respuesta es sencilla. La literatura juvenil comprende un gran abanico donde puedes encontrar multitud de historias del todo variopintas, sí, es cierto. En cuanto a temas y tramas hay una gran amplitud pero, sin embargo y, bajo mi punto de vista, la mayoría de historias juveniles presentan una dificultad léxica muy reducida, precisamente porque su objetivo es que los jóvenes puedan entenderla más fácilmente. Por este motivo y no por el escrutinio social al que pareces estar sometido por el simple hecho de leer un libro u otro, he ido reduciendo mis lecturas juveniles. A pesar de ello, y siempre que me apetece dejar a mi imaginación volar, creer en la magia, en dragones y hadas, no dudo en buscar algún tomo que me interese de esta índole.

Pero sí que es cierto que cuando entro en una librería, ya no corro hacia los estantes de literatura juvenil. Y, últimamente, me estoy dando cuenta de que la mayoría de títulos no me llaman la atención para nada. Hace poco, de hecho, estuve ojeando un catálogo (bastante extenso) de una revista digital de literatura juvenil con la idea de empezar a leerme algún tomo interesante. Sin embargo, tras revisar más de cincuenta sinopsis (que se dice pronto), se me quitaron las ganas por completo. Amor y fantasía. A eso se ha visto reducida la juventud. El amor es un tema del que siempre huyo en las novelas, no me atrae en absoluto lo romántico ni las narraciones "pastelosas", la verdad. Entonces, solo me queda la fantasía, que como ya he dicho me gusta, pero es algo que también puede llegarme a hartar si solo leo libros de este tipo.

No creo que la literatura juvenil sea únicamente para adolescentes, porque tiene la genial capacidad de transportar al lector a mundos de todo tipo y enseña multitud de cosas; y esto es algo que a cualquiera puede interesarle, independientemente de su edad. Pero, personalmente, yo no soy capaz de leer solo este tipo de literatura. Y pienso que quien únicamente dedica su tiempo a leer libros de esta clase, está perdiéndose una gran parte-e imprescindible- del mundo de la literatura. No todo en la vida es fantasía y amor, por desgracia.